Con el objetivo de orientar a los usuarios respecto al complejo ambiente de disputas, NIC Chile ha implementado un programa a través del cual los titulares de dominios .cl pueden conseguir asistencia legal sin costo.

En estos primeros meses de 2019, se han emitido 150 decisiones en disputas de dominio .cl Existen alrededor de 580.000 dominios .cl registrados. En comparación, .br de Brasil tiene unos 4MM dominios activos y todavía no se ha emitido ninguna decisión este año.

Lo fácil que es presentar una disputa .cl es la razón por la que hay tantas. El reclamante rellena un breve formulario en línea y paga unos 15 USD.

Semanas después y luego de enviarse varias notificaciones al titular, finalmente al reclamante se le pide pagar los honorarios del árbitro (1000 USD). Si no paga, se cierre el caso y el dominio se queda con el titular original. Un elemento problemático de este protocolo es que hay poco desincentivo para presentar una disputa sin que exista la intención de llevarla a cabo. Resumiendo brevemente la práctica:

El reclamante puede iniciar una disputa sin un argumento ganador y además sin ninguna intención de pagar los honorarios del árbitro. Es probable que el titular desconozca el protocolo de disputa y la táctica utilizada por el reclamante. Entonces, éste se confunde al recibir la notificación que existe una disputa, luego asustándose al ser contactado por el reclamante, quien advierte que pueden haber graves consecuencias si no entrega el dominio.

Recientemente se finalizó la etapa piloto del programa arriba mencionado, donde participaron centros de asistencia en tres universidades nacionales: Universidad Finis Terrae, Universidad Católica del Norte and Universidad Católica de la Santísima Concepción. Haciendo alusión al éxito del piloto, NIC CL anunció que esta asistencia estará disponible de manera permanente.

Aunque no se menciona en el anuncio del NIC, el difícil evitar la conclusión que las clínicas jurídicas representan un intento de contrarrestar el abuso del sistema de disputas. Si bien es una iniciativa útil, uno puede preguntarse si frente la necesitad de abordar tal abuso, ¿Por qué no exigir el pago de honorarios al momento de presentar la disputa y/o implementar un castigo para el reclamante que ocupe esta táctica?